Significado y uso de la señal P-35 de carril trenzado

Última actualización: 27 de septiembre de 2026
Autor: pive3
  • La señal P-35 advierte sobre la proximidad de un carril trenzado donde se cruzan las trayectorias de vehículos que entran y salen de la vía.
  • El conductor que se incorpora a la carretera debe ceder el paso a quienes ya circulan por ella.
  • Se recomienda el uso preventivo de intermitentes y la adaptación de la velocidad para evitar colisiones laterales.

Vista aérea detallada de un carril trenzado en una autopista, ilustrando el entrelazado de vehículos que entran y salen de la vía simultáneamente.

Seguramente te haya pasado que, conduciendo por alguna autovía, te has topado con un triángulo blanco con el borde rojo que muestra dos coches y unas flechas cruzándose. Si te has quedado pensando que era un aviso de accidente o que te prohibían hacer alguna maniobra, no te preocupes, que no eres el único. Esta es la señal P-35, una de las novedades más recientes que la DGT ha soltado en nuestras carreteras y que está dando bastantes dolores de cabeza a los conductores más veteranos.

Hasta hace poco, el catálogo de señales se mantenía prácticamente intacto desde el año 2004, pero la movilidad evoluciona y el Reglamento General de Circulación ha tenido que ponerse las pilas. Así, en una actualización que busca adaptar la vía a los Vehículos de Movilidad Personal (VMP), los coches eléctricos y un lenguaje más inclusivo, ha nacido la P-35 para avisarnos de un escenario muy concreto y potencialmente peligroso: el carril trenzado.

¿En qué consiste exactamente el carril trenzado?

Vista aérea de una autopista moderna con señalización clara de carriles, ideal para contextualizar la seguridad vial.

Cuando veas la señal P-35, debes saber que te acercas a un tramo donde se produce lo que técnicamente se llama confluencia y bifurcación simultánea. Para que nos entendamos, es ese trozo de carretera donde el carril por el que algunos coches aceleran para entrar en la vía principal es el mismo carril que otros usan para decelerar y salir de ella. Es decir, que las trayectorias de los vehículos se entrelazan, como si fueran hilos de una trenza.

Estos sectores pueden llegar a tener una extensión de hasta 1.500 metros, lo que significa que el riesgo de colisión lateral se mantiene durante un tiempo considerable. El peligro no es solo que haya mucha gente moviéndose, sino que las diferencias de velocidad son brutales: tienes a alguien pisando el acelerador a fondo para integrarse y a otro frenando para tomar la salida en el mismo espacio.

Claves para circular sin sustos bajo la señal P-35

Vista aérea de un complejo nudo vial y autopista, mostrando la infraestructura de transporte y las conexiones de carriles.

Lo primero que hay que tener claro es que la P-35 es una señal de advertencia, no de prohibición. No te está diciendo que no puedes cambiar de carril, sino que abras bien los ojos porque la cosa se pone delicada. Para que el tráfico fluya y no acabemos en un atasco o, peor aún, en un golpe, hay que seguir unas pautas básicas:

  • Uso del intermitente: Es fundamental avisar con antelación hacia dónde pretendes ir para que los demás no se lleven sorpresas.
  • Ceder el paso: El vehículo que intenta incorporarse al tronco principal de la carretera no tiene la prioridad; debe observar el tráfico y entrar solo cuando haya un hueco seguro.
  • Adaptación de la velocidad: Tanto el que entra como el que sale deben intentar que la diferencia de velocidad sea la menor posible para facilitar la maniobra.
  • Solidaridad al volante: Los conductores que ya van por la vía principal deberían, siempre que sea seguro, facilitar la entrada del otro vehículo, ya sea desplazándose a un carril exterior o ajustando el ritmo.

Hay que evitar a toda costa esa actitud de «voy yo primero» aunque sea por unos pocos metros. No solo es ser un mal conductor, sino que si un agente de Tráfico considera que no has respetado la prioridad de paso, te podrías ganar una multa de 100 euros si la infracción es leve, aunque podría subir la cuantía si la considera grave.

La modernización de la señalización en España

La incorporación de la P-35 forma parte de un plan más amplio de la DGT para actualizar las casi 500 señales que existen en nuestro país. Este proceso de renovación, que se ha ido implementando desde 2023 y consolidando en normativas posteriores, busca reducir la siniestralidad. De hecho, datos históricos del Ministerio de Fomento sugieren que mejorar la señalización puede reducir la mortalidad vial hasta en un 39%.

Es importante mencionar que estas señales no se han puesto todas de golpe en toda España, sino que se van instalando de forma progresiva a medida que las antiguas se desgastan o necesitan ser cambiadas. Por eso, es normal que en algunos tramos ya las veamos y en otros todavía no, pero es vital estar informados para no cometer errores por desconocimiento.

Tener clara la función de la señal de trenzado, respetar las prioridades de paso y mantener la cortesía en estos tramos críticos es la mejor herramienta para evitar colisiones laterales en autopistas y autovías, garantizando que la circulación sea mucho más fluida y segura para todos los usuarios de la carretera.