- Motorización eléctrica de 136 CV con autonomía optimizada hasta los 345 km WLTP.
- Disponibilidad en dos carrocerías (Talla M y XL) y diversos acabados como Live Pack, Feel y Shine.
- Rango de precios competitivo que se adapta a diferentes necesidades profesionales y familiares.
Si estás buscando una herramienta de trabajo que no te deje tirado y que además sea respetuosa con el medio ambiente, el ë-Berlingo es una opción que merece la pena mirar con lupa. Este vehículo eléctrico no es solo una furgoneta más, sino que se ha convertido en un referente de versatilidad capaz de adaptarse tanto a las exigencias de un autónomo como a las necesidades de una familia numerosa.
Lo que más llama la atención es cómo Citroën ha logrado trasladar la esencia del modelo convencional al mundo eléctrico sin que el usuario pierda esa sensación de amplitud. Se siente como un turismo convencional en el día a día, pero con la capacidad de carga de un vehículo industrial, lo que lo hace ideal para moverse por la ciudad sin restricciones gracias a su etiqueta cero.
Análisis de la mecánica y autonomía

Bajo el capó, este modelo cuenta con un motor eléctrico que entrega 136 CV de potencia y un par máximo de 260 Nm, lo que garantiza que el coche responda con agilidad en el tráfico urbano. El cambio es totalmente automático, simplificando la conducción al máximo. En cuanto a la batería, el modelo ha evolucionado: mientras que las primeras versiones contaban con 47 kWh netos y unos 280 km de autonomía, la actualización más reciente introduce una batería de 50 kWh con tecnología LFP.
Esta mejora técnica permite alcanzar una autonomía de 345 kilómetros según el ciclo WLTP, aunque es importante ser realistas y entender que para viajes muy largos puede quedarse un pelín corta. Para recargar las pilas, dispone de un cargador embarcado de 11 kW que llena la batería en unas cinco horas, mientras que en cargadores rápidos de corriente continua de 100 kW se puede pasar del 20% al 80% en solo 30 minutos.
Dimensiones y capacidad de carga
Para que el coche se adapte a lo que necesites, Citroën ofrece dos longitudes distintas. La versión estándar, conocida como Talla M, mide 4,40 metros de largo, mientras que la variante extendida, la Talla XL, llega a los 4,75 metros. Esta última es la opción predilecta para quienes necesitan el máximo espacio posible o planean configurar la versión de siete plazas.
En el interior, la magia ocurre gracias a que las baterías se han ubicado de forma inteligente, logrando que no se pierda espacio de carga. El maletero es sencillamente gigantesco, con una capacidad de 775 litros, lo que permite meter prácticamente cualquier cosa. Además, las puertas correderas traseras ahora incluyen elevalunas eléctricos, dejando atrás aquellas ventanillas que se abrían como un compás.
Acabados y equipamiento disponible

La gama se estructura en diferentes niveles de acabado para ajustarse a cada presupuesto. Tenemos el Live Pack, Feel, Feel Pack y Shine. El acabado Feel, por ejemplo, ha sido una incorporación clave que trae consigo Apple CarPlay y Android Auto, facilitando la conectividad con el smartphone a través de una pantalla táctil de 8 pulgadas.
En términos de seguridad, el vehículo no escatima esfuerzos. Incluye sistemas como el reconocimiento de señales de tráfico, alerta de cambio de carril con corrección de dirección y un sistema antiatropello que detecta tanto a peatones como a ciclistas. Todo esto se complementa con un cuadro de mandos totalmente digital y múltiples airbags para proteger a todos los ocupantes.
Precios y versiones en el mercado
Si hablamos de números, el precio es un factor determinante. Dependiendo de la configuración y la versión, los costes pueden variar considerablemente. Se han visto opciones que arrancan desde los 28.825 € en versiones básicas, mientras que otras configuraciones más completas o actualizadas se sitúan en un rango que va desde los 37.049 € hasta los 41.043 €.
Es importante mencionar que este modelo comparte plataforma y mecánica con otros vehículos del grupo Stellantis, como el Peugeot e-Rifter o el Opel Combo-e Life. La elección entre uno u otro suele depender más de cuestiones estéticas o descuentos comerciales que de diferencias técnicas reales, ya que el corazón del coche es el mismo.
Este vehículo, fabricado en la planta de Vigo en España, combina la robustez de una furgoneta industrial con el confort de un turismo, ofreciendo una autonomía de hasta 345 km y un motor de 136 CV en diversas tallas y acabados que se ajustan a presupuestos desde los 28.000 hasta superar los 41.000 euros.