- La UE introduce el pasaporte ambiental del vehículo (EVP) bajo la normativa Euro 7.
- Se accederá mediante código QR e incluirá datos de emisiones, consumo, autonomía y estado de batería.
- Los requisitos de durabilidad de la batería exigen un 80% de capacidad a los 5 años y un 72% a los 8 años.
- La obligación comenzará el 29 de noviembre de 2026 para nuevas homologaciones y se extenderá a todos los coches nuevos en 2027.
Comprar un coche siempre ha implicado confiar en datos que muchas veces no se pueden verificar fácilmente. Consumos, emisiones o el desgaste de la batería son cifras que el comprador acepta sin demasiadas garantías. Esa situación está a punto de cambiar en Europa con una nueva herramienta que promete aportar transparencia al sector del automóvil.
Se trata del pasaporte ambiental del vehículo, un registro digital vinculado a cada unidad que permitirá consultar información detallada sobre su comportamiento medioambiental y energético. La medida forma parte de la normativa Euro 7 aprobada por la Unión Europea y se implantará de forma progresiva en los próximos años.
¿Qué es el pasaporte ambiental del vehículo?

El Environmental Vehicle Passport (EVP) no es un documento físico que el conductor deba llevar en la guantera. Se trata de un archivo digital que acompaña al automóvil desde su matriculación y que recoge una serie de parámetros técnicos y medioambientales estandarizados para toda la UE. La idea es que cualquier comprador, ya sea en España o en otro país comunitario, pueda acceder a los mismos datos sin depender de la información comercial que publique cada fabricante.
Este registro no sustituye a la ficha técnica ni al permiso de circulación, sino que actúa como un complemento informativo. La consulta se realizará mediante un código QR que estará situado en distintos puntos del vehículo o integrado en sus sistemas electrónicos. No hará falta descargar ninguna aplicación ni registrarse previamente, lo que simplifica el acceso a los datos.
¿Qué información incluye el pasaporte?

El EVP recopila una ficha completa de cada vehículo. Entre los datos figurarán el fabricante, el modelo, el número de bastidor (VIN) y la fecha de fabricación, así como los detalles de homologación y la potencia del motor, ya sea de combustión o eléctrico. A partir de ahí, se incluyen las emisiones contaminantes y de CO₂, el consumo de combustible o electricidad y, en el caso de los electrificados, la autonomía eléctrica.
Uno de los apartados más esperados es el que hace referencia a la batería de los coches eléctricos e híbridos enchufables. La normativa Euro 7 establece requisitos mínimos de durabilidad para estos componentes. Así, durante los primeros cinco años o 100.000 kilómetros (lo que ocurra antes), la batería deberá conservar al menos el 80% de su capacidad energética original. Posteriormente, entre ese momento y los ocho años o 160.000 kilómetros, el mínimo exigido será del 72%.
Requisitos para la batería de los eléctricos

Estos porcentajes no son una garantía comercial, sino un umbral legal que los fabricantes deben cumplir en los modelos afectados por Euro 7. No significa que todas las baterías vayan a tener exactamente ese nivel de capacidad al llegar a esos plazos, pero sí que el sistema de monitorización del vehículo ofrecerá información actualizada sobre su estado real. Esto resultará especialmente útil para quienes compren un coche eléctrico de segunda mano y quieran saber algo más que los kilómetros recorridos.
La normativa también contempla que los datos del pasaporte estén accesibles durante al menos 20 años desde la fecha de fabricación. De esta forma, la información no se pierde con el tiempo y puede ser consultada por futuros propietarios.
Acceso mediante código QR

El acceso al pasaporte será directo y sin complicaciones. Bastará con escanear el código QR para obtener la información, sin necesidad de crear una cuenta o instalar software adicional. En algunos casos, podría ser necesario introducir el número VIN para ver los datos de una unidad concreta, pero el procedimiento está pensado para ser ágil y accesible para cualquier usuario.
La medida no tiene carácter retroactivo. Los vehículos matriculados bajo normativas anteriores, como los Euro 6, no recibirán el pasaporte ambiental ni podrán solicitarlo posteriormente. Esto significa que los coches que ya circulan por las carreteras europeas seguirán igual, sin que sus propietarios tengan que realizar ningún trámite extra.
Calendario de implantación y efectos en el mercado

La entrada en vigor del pasaporte se realizará en dos fases. El 29 de noviembre de 2026 será la fecha clave para los modelos de nuevo lanzamiento que obtengan su homologación. A partir de ese día, los fabricantes deberán adaptarse a los requisitos de Euro 7. Un año después, el 29 de noviembre de 2027, la obligación se extenderá a todos los vehículos nuevos matriculados en la Unión Europea. Desde entonces, ningún coche afectado podrá comercializarse sin el correspondiente pasaporte digital.
Este calendario tendrá un impacto notable en el mercado de ocasión, especialmente en España, donde la compraventa de usados es muy dinámica. Con el tiempo, los primeros coches Euro 7 llegarán a la segunda mano y sus futuros dueños podrán consultar toda la información que antes no estaba disponible. La transparencia en los datos del vehículo reducirá incertidumbres y facilitará la tasación, sobre todo en el caso de los eléctricos, donde el estado de la batería es un factor determinante.
En definitiva, el pasaporte digital para coches representa un avance significativo hacia una mayor claridad en el sector del automóvil. Los compradores tendrán acceso a información homogénea y verificable, y los vendedores deberán ofrecer datos más precisos. Aunque la implantación completa llevará varios años, el cambio ya está en marcha y transformará la manera en que se adquieren los vehículos en Europa.
