- Cierre temporal de la ITV de Granda a partir de mayo por obras de mantenimiento y seguridad
- Reubicación de cerca de 1.000 citas y del personal en otras estaciones, principalmente Tremañes
- Polémica política por la elección de los terrenos y por los cierres reiterados de la instalación
- El Principado e ITVASA defienden que el servicio está garantizado y que es el momento óptimo para la reforma

La ITV de Granda, la segunda estación de inspección de vehículos de Gijón, afronta un nuevo cierre temporal a partir del mes de mayo. La decisión, adoptada por ITVASA y el Gobierno del Principado, llega en un momento en el que la infraestructura ya acumulaba un historial de problemas estructurales e interrupciones del servicio en un corto espacio de tiempo.
Este parón ha reabierto el debate sobre la idoneidad de los terrenos, la planificación de la instalación y la forma en la que se están gestionando las inversiones en una nave con más de medio siglo de antigüedad. Mientras el Ejecutivo autonómico y la empresa pública insisten en que es una parada técnica necesaria y planificada, desde la oposición se cuestiona que una estación tan reciente encadene cierres y obras sin una explicación más detallada.
Motivos del nuevo cierre y alcance de las obras

La estación de Granda dejará de prestar servicio a partir de principios de mayo, siendo el 30 de abril el último día en el que se realizarán inspecciones. A partir del 4 de mayo ya no se dará cita alguna en esta ubicación, según han adelantado tanto la Consejería de Industria como la gerencia de ITVASA.
El cierre se justifica por obras de reforma, mantenimiento y seguridad en la nave donde se ubica la ITV, un edificio que funcionó durante décadas como fábrica cárnica y que supera los 50 años de antigüedad. Los informes técnicos han detectado daños relevantes tanto en la cubierta como en uno de los muros del inmueble, especialmente en la zona posterior, de dos alturas, que arrastra goteras y problemas estructurales.
Además de las reparaciones en techo y paramentos, ITVASA prevé derribar un edificio colindante sin uso que supone un riesgo para la seguridad de la actividad de inspección. La idea es aprovechar esta parada para evaluar con detalle el estado integral de las instalaciones y determinar la inversión necesaria para dejarlas en condiciones adecuadas, algo que la empresa enmarca en una reforma «planificada» y no improvisada.
Por ahora, el cierre tiene duración indefinida y sin fecha oficial de reapertura. Las administraciones apuntan a que los plazos de licitación, adjudicación y ejecución de las obras podrían alargarse varios meses, por lo que no se espera actividad en Granda durante el resto del año, salvo sorpresa.
Antecedentes: inundaciones, averías y una puesta en marcha acelerada
Este nuevo parón no es un episodio aislado. La ITV de Granda ya tuvo que suspender su actividad durante cuatro meses entre junio y agosto de 2024, después de una fuerte tromba de agua que provocó inundaciones y obligó a reparar parte de la cubierta y de las instalaciones eléctricas.
Tras aquella incidencia, se llevaron a cabo trabajos de reparación de goteras, pero no se logró habilitar la totalidad de los espacios disponibles en la nave. Algunos de los problemas estructurales han seguido presentes, lo que ha ido alimentando la sensación de provisionalidad de la estación pese a su reciente incorporación a la red de ITV asturiana.
La propia empresa gestora ha reconocido que la apertura de Granda se hizo en un contexto de saturación de la estación de Tremañes tras la pandemia. Para aliviar las largas listas de espera, se optó por poner en marcha la segunda ITV de Gijón de forma rápida, sin completar todas las inversiones que ahora se consideran imprescindibles.
En las últimas semanas, ITVASA ha comunicado a través de su página web que el centro cerrará “por razones de mantenimiento” y que las citas ya reservadas serán recolocadas “lo antes posible” en otros puntos, al tiempo que fuentes del sector apuntan a una posible avería técnica que también habría influido en la decisión de suspender temporalmente el servicio.
Impacto en los usuarios: reubicación de citas y papel de la estación de Tremañes
Según los datos facilitados por la administración autonómica y la propia empresa pública, en la agenda de la ITV de Granda había alrededor de 1.000 citas reservadas hasta final de año. Todas esas inspecciones se están trasladando de forma escalonada a otras estaciones de la red, con especial peso de Tremañes y, en menor medida, de centros de fuera del concejo como Avilés.
La gerente de ITVASA, Marta Torres, ha insistido en que “el ciudadano no se va a ver afectado” por la parada técnica, dado que en estos momentos hay disponibilidad de hora en el conjunto de estaciones de Asturias. El compromiso es mantener a los conductores la misma fecha y franja horaria que tenían asignadas en Granda, reubicándolos prioritariamente en Tremañes.
En la práctica, el volumen de trabajo que asumía Granda se integra en las instalaciones principales de Gijón. La estación de la parroquia gijonesa venía realizando unas 35.000 inspecciones anuales, con una media diaria de entre 150 y 200 vehículos, el 95% de ellos procedentes de la ciudad y su entorno más cercano.
Todos esos vehículos, incluidos camiones y furgonetas, pasarán ahora, salvo excepciones, por la ITV de Tremañes, que el año pasado rozó las 90.000 inspecciones pero cuenta con capacidad para llegar a unas 140.000 sin saturarse, según las cifras aportadas por la empresa. Desde el punto de vista técnico, el Principado considera que el sistema puede absorber el cierre temporal sin que se disparen los tiempos de espera.
Reorganización del personal y situación laboral en la estación
La ITV de Granda contaba actualmente con 17 personas en plantilla: 13 dedicadas a tareas de inspección, tres en funciones de oficina y un director compartido con la estación de Tremañes. Para evitar despidos y mantener la operatividad del conjunto de la red, ITVASA ha diseñado un plan de redistribución del personal.
La mayoría de los trabajadores de inspección, en torno a 11 de los 13 técnicos, serán trasladados a la estación de Tremañes, que absorbe buena parte del volumen de usuarios de Granda. El resto de inspectores se desplazará a la ITV de Avilés, donde se necesitaban refuerzos. El personal de oficinas también se moverá principalmente a Gijón.
Esta reorganización se suma a la ampliación previa de horarios en Granda, que en el último año venía prestando servicio en turno de mañana y tarde, de 7:00 a 21:00 horas, para dar salida a la demanda acumulada en el área metropolitana. Con el cierre, esa franja prolongada de atención se concentrará, al menos de momento, en otros centros de la red.
Las organizaciones sindicales y los representantes de los trabajadores han sido informados de la necesidad de realizar un estudio técnico y licitar las obras, si bien seguirán de cerca tanto el calendario de la reforma como las condiciones en las que se produce la recolocación del personal.
Críticas políticas y dudas sobre la elección de los terrenos
El nuevo cierre ha tenido también repercusión en el ámbito político. El secretario general de Foro Asturias y diputado del Grupo Mixto en la Junta General, Adrián Pumares, ha reclamado al Ejecutivo autonómico que detalle de forma precisa las razones de esta nueva interrupción del servicio en Granda.
Pumares recuerda que su formación se opuso frontalmente en 2021 a la construcción de esta ITV en la nave de la antigua fábrica cárnica, al considerar que los terrenos “no eran los adecuados” para albergar una instalación de este tipo. Foro llegó a registrar en el Parlamento una Proposición No de Ley para frenar el proyecto, alegando dudas sobre el emplazamiento y sobre el propio diseño de la actuación.
Tras conocerse el cierre temporal por obras, el diputado ha subrayado que se trata ya del segundo gran parón de la estación en muy poco tiempo, después de las inundaciones de junio de 2024, y ha exigido al Gobierno regional “transparencia y explicaciones” sobre lo que está sucediendo en Granda.
Desde su punto de vista, no es “normal” que una estación de ITV tan reciente encadene cierres frecuentes sin información clara sobre sus causas y duración. Foro sostiene que todo ello refuerza la sospecha de que la decisión de instalar la ITV en esos terrenos no respondió a criterios técnicos, medioambientales ni de tráfico, sino a “otros intereses” que no se han explicitado públicamente.
Visión del Principado e ITVASA: parada técnica y servicio garantizado
Frente a esas críticas, la versión del Principado y de los responsables de ITVASA pone el foco en la necesidad de garantizar la seguridad de las instalaciones y de aprovechar el contexto actual para realizar una reforma en profundidad. La gerencia defiende que es el “momento óptimo” para detener la actividad en Granda y acometer las inversiones que quedaron pendientes en su día.
La administración autonómica subraya que, en estos momentos, hay citas disponibles en todas las estaciones de Asturias, lo que permite realizar una parada técnica prolongada sin colapsar el servicio en el resto del territorio. Esa holgura operativa sería clave para justificar por qué se decide cerrar ahora y no posponer las obras.
ITVASA insiste en que el objetivo es planificar la reforma “con tiempo” y “hacerla bien”, evaluando tanto el coste como el alcance de las actuaciones necesarias. El mensaje que se traslada a los usuarios es de tranquilidad: se asegura que ningún conductor se quedará sin inspección a causa de este cierre y que todas las citas se reubicarán con las menores molestias posibles.
La cuestión de fondo, sin embargo, sigue siendo si la apuesta inicial por reutilizar una nave antigua en lugar de construir una instalación nueva adaptada desde cero fue la más acertada, y en qué medida esa decisión está detrás de los problemas que se arrastran hoy. Ese debate, que ya se planteó en la fase de proyecto, vuelve ahora a escena con más fuerza.
Con la clausura temporal de Granda, Gijón quedará de nuevo con una única estación de ITV operativa en el concejo, la de Tremañes, al menos durante varios meses. Mientras se actualizan estructuras, se revisan cubiertas y se decide qué inversión asumir en una nave envejecida, conductores, trabajadores y responsables políticos miran a la misma cuestión: si esta parada servirá realmente para dejar atrás los continuos contratiempos o si Granda seguirá dando que hablar en los próximos años.
