- Diferenciación clara entre categorías de vehículos para determinar los plazos de inspección.
- Las furgonetas camperizadas de más de diez años deberán acudir a revisión cada seis meses.
- Las autocaravanas mantienen un calendario anual una vez superada la década de antigüedad.
- Mayor control automatizado para detectar inspecciones caducadas mediante nuevos manuales técnicos.
El parque automovilístico en nuestro país no deja de cumplir años y, ante esta situación, las autoridades han decidido ajustar las reglas del juego para garantizar que los coches más veteranos circulen en condiciones óptimas. No es ningún secreto que, a medida que un vehículo suma kilómetros y décadas, los componentes sufren un desgaste mayor, lo que ha empujado a una revisión de los criterios técnicos que se aplican en las estaciones de inspección de todo el territorio nacional.
Esta actualización normativa busca, por encima de todo, unificar los criterios que a veces resultaban un poco confusos para los usuarios, especialmente para aquellos que han apostado por el estilo de vida nómada. Con la entrada en vigor de las nuevas directrices, se pretende que no haya interpretaciones erróneas en las estaciones de servicio, dejando claro qué le toca a cada cual en función de cómo esté registrado su medio de transporte en los papeles oficiales.
Categorización técnica: El fin de las dudas entre furgonetas y autocaravanas

Uno de los puntos donde más se ha incidido es en la separación administrativa entre los distintos tipos de vehículos destinados al ocio y al transporte. La normativa ahora distingue con total precisión entre las autocaravanas, que se engloban en la furgoneta camperizada de más de diez años, la cosa se pone seria, ya que deberán someterse a la
