MG elige España para su primera planta europea de coches eléctricos

Última actualización: 26 de abril de 2026
Autor: pive3
  • SAIC Motor, matriz de MG, se inclina por España frente a Hungría para ubicar su primera fábrica europea de coches eléctricos
  • La planta permitirá reducir el impacto de los aranceles de la UE a los vehículos eléctricos fabricados en China
  • Galicia, Aragón y Cantabria figuran entre las regiones mejor posicionadas para acoger la inversión
  • El movimiento refuerza a España como hub europeo del vehículo eléctrico y atrae a otros fabricantes chinos

Fábrica de coches eléctricos de MG en España

La decisión de SAIC Motor, matriz de MG, de apostar por España para levantar su primera planta europea de automóviles eléctricos está prácticamente tomada, según coinciden diversas fuentes del sector citadas por medios internacionales. Aunque el anuncio oficial todavía no se ha producido, en la industria se da por hecho que el fabricante chino se ha decantado por nuestro país frente a otras alternativas como Hungría.

Este paso supondría que MG se convierta en el primer gran fabricante chino en instalar una planta de producción de vehículos en territorio español, más allá de los proyectos de ensamblaje ya existentes. La futura fábrica permitirá al grupo reducir el impacto de los aranceles europeos sobre los coches eléctricos importados desde China y reforzar la posición de España como polo de referencia en la nueva movilidad.

Una decisión estratégica: España se impone a Hungría

Planta europea de MG en España

Diversas informaciones avanzadas por Bloomberg y otros medios especializados apuntan a que SAIC Motor ha optado por España en detrimento de Hungría, el otro gran candidato para albergar esta inversión. El fabricante chino lleva años analizando ubicaciones en Europa e incluso en países cercanos como Marruecos, con visitas técnicas a diferentes zonas antes de inclinar la balanza.

Hungría partía con ventaja por sus costes laborales contenidos y su fuerte tejido automovilístico, que ya ha atraído inversiones de compañías chinas como BYD o de grandes proveedores de baterías. Sin embargo, España ha terminado ganando peso en las quinielas por la combinación de una industria consolidada, una red logística potente y el tirón de su mercado interno para marcas como MG.

Las fuentes consultadas insisten en que aún quedan por concretar aspectos clave del proyecto, como la cifra final de inversión, la capacidad anual de producción o el calendario de puesta en marcha. Aun así, la decisión interna estaría muy avanzada, hasta el punto de que en el Salón del Automóvil de Pekín se daba por hecho que la ubicación será española.

Responsables de MG en Europa, como William Wang, ya habían anticipado en los últimos meses que “es hora de producir localmente” y que la compañía manejaba una lista reducida de posibles emplazamientos en el Viejo Continente, con la vista puesta en iniciar la fabricación en un plazo relativamente corto.

Alivio frente a los aranceles europeos a los coches eléctricos chinos

Vehículos eléctricos MG para el mercado europeo

Uno de los grandes motivos que explican el movimiento de SAIC es el duro régimen de aranceles que la Unión Europea aplica a los vehículos eléctricos fabricados en China. Tras una investigación sobre posibles subvenciones públicas que distorsionarían la competencia, Bruselas fijó recargos que, en el caso de SAIC, alcanzan el tramo más alto.

Los coches eléctricos del grupo que llegan desde China soportan actualmente un gravamen total que se aproxima al 45%, al sumar el arancel específico por ayudas públicas a la tasa general de importación del 10%. Esta carga incrementa los precios finales y complica mantener la agresiva política comercial que ha permitido a MG ganar cuota en Europa.

Fabricar en España permitiría al fabricante esquivar de raíz buena parte de estos aranceles, al producir dentro del propio mercado comunitario. De esta manera, MG podría conservar su estrategia de ofrecer modelos eléctricos y de combustión a precios ajustados, algo que ha sido clave para situarla como una de las marcas de origen chino con mayor implantación en la región.

La propia Comisión Europea ha abierto la puerta a mecanismos de compromiso, como acuerdos de precios mínimos que suavicen los recargos, pero la incertidumbre regulatoria sigue siendo elevada. Para SAIC, disponer de una base industrial en la UE reduce riesgos y asegura una mayor estabilidad de márgenes a medio y largo plazo.

En paralelo, la compañía contempla un modelo de implantación progresivo: comenzar con ensamblaje de vehículos a partir de kits CKD enviados desde China, para después evolucionar hacia una producción más integrada a medida que la planta y la cadena de suministro local se consoliden.

España, segundo productor europeo y foco de la nueva electromovilidad

España como hub europeo del vehículo eléctrico

La elección de nuestro país no se entiende sin el contexto industrial: España es actualmente el segundo fabricante de vehículos de Europa y uno de los principales del mundo, con más de dos millones de unidades producidas al año en 14 plantas repartidas por varias comunidades autónomas.

En los últimos años, el sector ha iniciado una transición acelerada hacia el coche eléctrico, apoyada en programas públicos de incentivos como los PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado. Grupos como Volkswagen, Stellantis, Renault o Mercedes-Benz han anunciado inversiones para adaptar sus factorías y producir nuevos modelos de cero emisiones.

Ejemplos recientes son la asignación de varios modelos eléctricos del grupo Volkswagen a las plantas de Martorell y Landaben, el acuerdo de Stellantis para fabricar vehículos de la china Leapmotor en Figueruelas (Zaragoza) o el proyecto de gigafactorías de baterías lideradas por grandes consorcios europeos y asiáticos.

La llegada de SAIC-MG se sumaría a estos movimientos y reforzaría la posición de España como hub de electromovilidad en un momento en el que otros países del entorno, como Francia o Alemania, se enfrentan al cierre o reconversión de algunas instalaciones. Para la industria auxiliar, desde proveedores de componentes hasta servicios logísticos, la operación abre un abanico amplio de oportunidades.

Al mismo tiempo, el sector atraviesa una fase de cierta atonía en las cifras de producción, con ligeros descensos acumulados en los últimos ejercicios. Nuevos proyectos de este calado ayudan a compensar esa caída y a mantener el peso de la automoción en el PIB y el empleo nacionales.

Galicia, Aragón y Cantabria en la carrera por la planta

Posibles ubicaciones de la planta de MG en España

Aunque SAIC aún no ha revelado la ubicación exacta de la futura factoría, diferentes regiones españolas han entrado en las quinielas durante el proceso de análisis. Entre ellas destacan Galicia, Aragón y Cantabria, todas con una larga tradición industrial y una buena conexión logística.

Galicia se ha situado en una posición especialmente visible gracias al peso de la planta de Stellantis en Vigo y a un nutrido tejido de proveedores que da empleo a decenas de miles de trabajadores. La comunidad, además, cuenta con puerto de primer nivel y plataformas logísticas que facilitan la exportación hacia el resto de Europa y el Reino Unido, uno de los mercados clave para MG.

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha aprovechado sus visitas oficiales a China para reunirse con la cúpula de SAIC y presentar las credenciales gallegas como destino de inversión. Delegaciones del grupo chino también han visitado la comunidad para conocer sobre el terreno sus infraestructuras y su ecosistema de automoción.

Aragón, por su parte, gana enteros en el mapa gracias a la planta de Stellantis en Figueruelas y a la futura gigafactoría de baterías que impulsa, junto a socios chinos, en el entorno de Zaragoza. Esta combinación de producción de vehículos y componentes para eléctricos convierte a la región en un polo muy atractivo para un fabricante que quiera integrarse en una cadena de valor ya en marcha.

Cantabria también ha estado en la hoja de ruta de los técnicos de SAIC, en línea con la búsqueda de enclaves con puerto y buena conectividad hacia el Atlántico y el norte de Europa. En cualquier caso, la elección final dependerá tanto de los incentivos ofrecidos por las administraciones como de la disponibilidad de suelo, suministros y mano de obra especializada.

Relaciones España-China y efecto llamada para otras marcas

El avance de las negociaciones con MG se produce en un contexto de relación relativamente fluida entre el Gobierno español y las autoridades chinas. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha defendido en Bruselas posiciones más moderadas respecto a los aranceles, al tiempo que ha intensificado los contactos con grandes compañías del gigante asiático.

En los últimos meses, España ha logrado atraer proyectos como la planta de baterías de CATL en Aragón y acuerdos con firmas como Leapmotor o Chery para producir y ensamblar vehículos en nuestro país. La instalación de una fábrica de MG encajaría en esta estrategia de presentarse ante Pekín como socio industrial estable dentro de la UE.

Además de SAIC, otras empresas automovilísticas chinas observan España con interés. BYD estudia nuestro territorio para su tercera planta europea; Chery ya ensambla modelos en las antiguas instalaciones de Nissan en la Zona Franca de Barcelona con la marca Ebro y planea incrementar su capacidad; y fabricantes como Changan, Geely o GWM valoran distintos proyectos en la península.

La posible llegada de MG como fabricante con planta propia, y no solo como socio de ensamblaje, podría actuar como catalizador para nuevas inversiones, consolidando un clúster de capital chino vinculado al coche eléctrico. Para España, esto supone tanto una oportunidad de empleo e innovación como un reto en términos de competencia con los fabricantes tradicionales ya instalados.

En paralelo, el avance de estas operaciones se seguirá con atención desde Bruselas y otras capitales europeas, donde existe preocupación por el impacto que las marcas chinas puedan tener en los productores locales, especialmente en los segmentos de acceso en los que MG y otras firmas asiáticas se mueven con precios muy ajustados.

MG, protagonismo en ventas y planes de producción europea

Más allá de la fábrica, el interés de SAIC por España se apoya en el buen comportamiento comercial de MG en el mercado nacional y europeo. La marca, de origen británico y propiedad china desde mediados de la década de 2000, se ha situado como una de las enseñas de mayor crecimiento en el continente.

En el conjunto de Europa —incluyendo la UE, Reino Unido y otros mercados cercanos— MG ha superado las 300.000 matriculaciones anuales, consolidándose como la principal marca de origen chino por volumen. En España, sus registros se disparan año tras año, hasta rozar las 45.000 unidades vendidas y con crecimientos de dos dígitos elevados.

En cuanto al futuro catálogo, todo apunta a que uno de los primeros modelos que podrían salir de la nueva factoría europea sería un utilitario conocido provisionalmente como MG2, llamado a rivalizar con propuestas como el Renault 5 eléctrico o los próximos compactos de batería de los grandes grupos europeos. La marca ha insistido en que no aspira a ser siempre la más barata, sino a mantener una relación precio/producto muy competitiva.

Aunque las especificaciones finales, volúmenes objetivos y cronograma de lanzamiento todavía están en el aire, las declaraciones de directivos de MG apuntan a volúmenes mínimos de rentabilidad en el entorno de las 250.000 unidades anuales para una planta europea, con el horizonte de ver los primeros coches producidos localmente en un plazo de pocos años.

Todo ello se enmarca en una coyuntura en la que las marcas chinas están ganando terreno en Europa, pasando de cuotas de mercado residuales a porcentajes de dos cifras en pocos ejercicios, impulsadas sobre todo por el tirón del coche eléctrico y de modelos con precios agresivos respecto a la oferta tradicional.

Con estos mimbres, la apuesta de MG por ubicar su primera planta europea en España encaja tanto en su estrategia de expansión como en el impulso que el país quiere dar a la electromovilidad, en un equilibrio complejo entre atraer inversión extranjera y mantener la competitividad de su industria ya asentada.

intención de compra de coche eléctrico
Artículo relacionado:
Intención de compra de coche eléctrico en España: datos reales, frenos y oportunidades