- España acoge el primer autobús autónomo de nivel 4+ con servicio a demanda en Mercamadrid, operado por Alsa.
- Ford Adapta entrega un Puma ST adaptado a Marc Roma con el sistema BlueCruise, primer manos libres homologado en España.
- El FSD de Tesla recibe luz verde en varios países europeos, pero Suecia lo rechaza por permitir superar los límites de velocidad.
- Xpeng prueba con éxito su conducción autónoma basada en IA en Múnich, allanando el camino para su llegada a Europa.

La conducción autónoma está dando pasos firmes en Europa, con iniciativas que van desde autobuses sin conductor hasta sistemas de asistencia avanzada. En España, la movilidad autónoma ya no es ciencia ficción: un autobús eléctrico de nivel 4+ circula en Madrid, mientras que el congreso Aucon 2026 reunirá en Zaragoza a los principales actores del sector. Al mismo tiempo, fabricantes como Ford, Tesla y Xpeng avanzan con sus propias tecnologías, aunque los reguladores europeos imponen condiciones para garantizar la seguridad.
El continente se ha convertido en un campo de pruebas donde coexisten diferentes enfoques y niveles de automatización. Desde sistemas supervisados que permiten soltar el volante en autopista hasta vehículos completamente autónomos en entornos controlados, la industria busca equilibrar innovación y normativa. A continuación, repasamos los hitos más recientes.
España, laboratorio de pruebas para la movilidad autónoma
Madrid ha estrenado el primer autobús autónomo de nivel 4+ con servicio a demanda en España, operado por Alsa dentro del recinto de Mercamadrid. El vehículo, 100% eléctrico y con capacidad para más de 30 pasajeros, circula de forma regular y permite a los usuarios solicitar el servicio mediante una aplicación móvil en horas de baja demanda. Este proyecto forma parte de la iniciativa europea MobilitiesForEU, liderada por el Ayuntamiento de Madrid y Mercamadrid, y supone un hito en la integración de la conducción autónoma en entornos logísticos reales.
Paralelamente, Zaragoza acogerá la primera edición del congreso Aucon 2026, organizado por Anfac y Fundación Ibercaja. El evento, que se celebrará en Mobility City, reunirá a empresas de automoción, tecnología, telecomunicaciones y administraciones para debatir sobre conectividad, regulación y el futuro del vehículo autónomo. José López-Tafall, director general de Anfac, destacó que la innovación en conducción autónoma continúa su desarrollo pese a los esfuerzos en electrificación, y que la conectividad es clave para reducir siniestros.

Sistemas de conducción asistida: de Ford a Tesla, pasando por Xpeng
En el ámbito de los sistemas supervisados, Ford ha dado un paso adelante con la entrega de un Ford Puma ST adaptado a Marc Roma, hijo del piloto Nani Roma. El vehículo incorpora el sistema BlueCruise, el primer sistema de conducción asistida sin manos homologado en España, que permite circular por autopistas y autovías sin tocar el volante, siempre bajo supervisión. Además, el coche cuenta con adaptaciones específicas para personas con movilidad reducida, como un acelerador de aro y una palanca de freno manual, desarrolladas por la empresa barcelonesa ARC.
Por su parte, Tesla sigue expandiendo su FSD (Full Self-Driving) en Europa, aunque con obstáculos. Países Bajos, Dinamarca, Lituania, Bélgica y Estonia ya han autorizado el sistema, pero Suecia ha recomendado su rechazo ante el Comité Técnico de Vehículos de Motor (TCMV) por la función Speed Offset, que permite superar los límites de velocidad. La polémica se suma a las dudas sobre el rendimiento en condiciones extremas y la denominación del sistema, que puede inducir a error. Tesla insiste en que es un sistema supervisado y que el conductor sigue siendo responsable.
Mientras tanto, el fabricante chino Xpeng ha realizado pruebas públicas en Múnich con su sistema VLA 2.0, instalado en el SUV coupé Xpeng L03. El software, basado en inteligencia artificial de extremo a extremo, prescinde de sensores LiDAR y mapas de alta definición, procesando directamente datos de cámaras. La compañía afirma que el sistema respondió de forma fiable ante peatones, ciclistas y rotondas, y que planea lanzar las funciones en Europa mediante actualizaciones inalámbricas, apoyándose en la nueva normativa UNR 171.
Retos y perspectivas de futuro
A pesar de los avances, la implantación masiva de la conducción autónoma en Europa enfrenta desafíos regulatorios, de infraestructura y de aceptación social. La armonización de normativas entre países, la ciberseguridad y la convivencia con vehículos tradicionales son aspectos clave que los organismos europeos deben resolver. Además, la transición hacia niveles más altos de automatización, como el nivel 3, requiere que los fabricantes demuestren la fiabilidad de sus sistemas en condiciones reales.
El caso de Tesla ilustra cómo un mismo sistema puede ser aprobado en unos países y rechazado en otros, lo que ralentiza su despliegue a escala continental. Por otro lado, iniciativas como el autobús autónomo de Alsa o el congreso Aucon muestran que España apuesta por ser un referente en movilidad conectada y autónoma. La combinación de proyectos reales, colaboración público-privada y debate regulatorio está configurando un ecosistema que, poco a poco, acerca el coche autónomo a la vida cotidiana de los europeos.

