- Autonomía superior a 700 km gracias a su batería de 115 kWh y avanzada gestión de energía.
- Agilidad sorprendente con un radio de giro de solo 10,9 metros merced a su eje trasero direccionable.
- Espacio y modularidad con capacidad para ocho ocupantes y hasta 4.078 litros de maletero.
- Carga ultrarrápida que permite recuperar 355 kilómetros de rango en apenas 15 minutos.
Mercedes-Benz ha decidido dar un golpe sobre la mesa en el sector de los eléctricos de gran tamaño con una propuesta que se sale de lo establecido. Con el nuevo VLE, la firma alemana ha creado el concepto de Grand Limousine, uniendo el espacio inmenso de un monovolumen con el lujo extremo y el refinamiento que uno esperaría de sus berlinas más exclusivas.
Este modelo no solo llama la atención por su imponente planta, sino por cómo los ingenieros han conseguido que, a pesar de sus dimensiones, este coche se desenvuelva como un compacto en el tráfico diario de nuestras ciudades. Su llegada al mercado europeo supone un antes y un después para quienes buscan un vehículo familiar premium que no obligue a renunciar a la eficiencia ni a la maniobrabilidad.
Eficiencia eléctrica y carga de alta potencia
La verdadera joya de la corona de este modelo es su sistema propulsor, que presume de una autonomía superior a los 700 kilómetros bajo el exigente ciclo WLTP. Para lograr semejante cifra en un vehículo de este porte, se ha recurrido a una batería NMC con 115 kWh de capacidad útil y a un trabajo aerodinámico muy fino que reduce la resistencia al viento hasta un coeficiente de 0,25 Cx. Además, gracias a su arquitectura de 800 voltios, se pueden recuperar 355 kilómetros en solo 15 minutos de conexión en postes de carga rápida, lo que permite apañarse en viajes largos sin las habituales esperas eternas.
Maniobrabilidad impropia de un vehículo de 5,3 metros
Manejar un bicho de 5.309 milímetros de largo podría parecer una tortura en parkings estrechos, pero la marca ha integrado una dirección en el eje trasero que es una auténtica maravilla técnica. Gracias a que las ruedas traseras giran hasta siete grados, el radio de giro total se queda en unos escasos 10,9 metros, lo que le permite ratonear por el centro de la ciudad con la misma facilidad que un Clase A. A este comportamiento ayuda también la suspensión neumática AIRMATIC, que no solo filtra cualquier imperfección del asfalto, sino que rebaja la altura del chasis automáticamente al superar los 110 km/h para ganar estabilidad y mejorar el consumo energético.
Un interior modular cargado de tecnología 8K
En el habitáculo, la flexibilidad es la norma gracias al sistema Roll & Go, que permite que los asientos se muevan o se saquen del vehículo casi sin esfuerzo al contar con ruedas integradas. Si decidimos prescindir de las filas traseras, el espacio de carga puede alcanzar los 4.078 litros de volumen total, una auténtica barbaridad para transportar equipaje o material deportivo. En la zona delantera, la tecnología MBUX Superscreen con tres pantallas integradas domina el salpicadero, mientras que los ocupantes de las plazas posteriores disponen de una pantalla retráctil de 31,3 pulgadas con resolución 8K para ver películas o jugar como si estuvieran en el salón de casa.
Versiones y despliegue en el mercado español
El desembarco en España se producirá de forma escalonada, empezando por la variante VLE 300 que rinde 203 kW de potencia. Las primeras unidades se dejarán ver por los concesionarios españoles este próximo octubre, aunque para aquellos que busquen tracción total y prestaciones de infarto, el VLE 400 4MATIC de 310 kW abrirá sus pedidos en septiembre. De cara al futuro más cercano, la marca ya planea ampliar la familia con versiones de batalla extendida y baterías de distinta tecnología para adaptarse a todos los perfiles de cliente que busquen dar el salto a la movilidad eléctrica de gran lujo.
Esta nueva apuesta de la firma de la estrella consigue reconciliar la practicidad de las furgonetas de pasajeros con el dinamismo y el confort de marcha de una limusina de representación. Al ofrecer una propuesta eléctrica que elimina de un plumazo la ansiedad por la carga y una dotación tecnológica que incluye desde inteligencia artificial hasta conducción asistida de nivel 2, el VLE se postula como la referencia absoluta para familias numerosas o servicios de transporte VIP que busquen la máxima exclusividad sin emitir ni un gramo de CO2 en sus rutas.