- El 61% de los coches de ocasión vendidos en España supera los 15 años, con una edad media de 16,32 años y casi 189.000 kilómetros.
- Seat, Volkswagen, Renault, Ford y Opel concentran la mayoría de las ventas, con el Seat Ibiza y el Volkswagen Golf a la cabeza.
- El diésel sigue dominando el mercado usado (52%), pero los eléctricos e híbridos enchufables de segunda mano crecen a ritmos de dos dígitos.
- La revisión del historial del vehículo se vuelve imprescindible: el 45% de los coches más vendidos tiene antecedentes de daños.
El mercado de vehículos de ocasión en España vive un momento agridulce. Las ventas no dejan de crecer, pero lo hacen gracias a coches cada vez más veteranos y con más kilómetros. Los últimos informes de CARFAX y de las patronales del sector (Ganvam y Faconauto) dibujan un panorama claro: el parque de segunda mano está envejecido y el comprador medio busca precio antes que juventud. Aun así, hay señales de cambio, sobre todo en el apartado de los electrificados, que empiezan a ganar terreno.
Según los datos recopilados, seis de cada diez turismos transferidos en lo que va de año superan los 15 años de antigüedad. Esta cifra está diez puntos por encima de la media del parque nacional, lo que confirma que el usado que se vende en España es más viejo que el que ya circula. La edad media se sitúa en 16,32 años y el kilometraje medio ronda los 188.979 kilómetros, unos 13.000 kilómetros más que la media del parque. No es de extrañar que la ITV anual se haya convertido en un trámite temido por muchos conductores.
Un parque de ocasión cada vez más envejecido

El análisis de CARFAX, basado en casi cinco millones de vehículos, revela que el 61% de los coches de segunda mano vendidos en España supera los 15 años. Esta proporción es diez puntos superior a la del conjunto del parque, donde ese porcentaje se queda en el 51%. Además, la edad media de estos vehículos alcanza los 16,32 años, frente a los 14,95 del parque nacional. El kilometraje también es más elevado: 188.979 kilómetros de media, unos 12.700 kilómetros más que la media española.
La antigüedad no solo se nota en los números, sino también en la propiedad. Solo el 36% de estos coches ha tenido un único dueño, mientras que en el parque nacional esa cifra sube al 44%. La media de propietarios por vehículo es de 2,9, frente a los 2,6 del conjunto de turismos. Este mayor uso y rotación se refleja en el historial: el 45% de los modelos más vendidos presenta antecedentes de daños, cuatro puntos por encima de la media, y el 56% tiene algún tipo de riesgo asociado, aunque no todos son graves.
Los modelos y marcas que se llevan la palma

Por marcas, Seat lidera con claridad las operaciones, concentrando el 28% de los coches más vendidos. Le siguen Volkswagen (16%), Renault (12%), Ford (11%) y Opel (10%). En cuanto a modelos, el Seat Ibiza y el Volkswagen Golf encabezan el ranking, con un 16% y un 15% de presencia, respectivamente. El Seat León y el Renault Clio comparten el tercer puesto con un 12% cada uno, y el Ford Focus cierra la lista con un 11%.
El Seat Ibiza, el más vendido, tiene una edad media de 17 años y acumula 180.000 kilómetros. El 43% de sus unidades registra antecedentes de daños. El Volkswagen Golf, por su parte, es aún más veterano: 18 años de media y 213.000 kilómetros, con un 49% de unidades dañadas y un 61% con algún riesgo. El Seat León, tercero en discordia, presenta 14 años y 200.000 kilómetros, y es el que tiene el porcentaje más alto de daños entre los cinco primeros, con un 51%. El Renault Clio y el Ford Focus completan la lista con 15 y 17 años, y 154.000 y 197.000 kilómetros, respectivamente.
El diésel sigue mandando, pero los eléctricos aprietan

A pesar del auge de las tecnologías electrificadas en el mercado nuevo, el diésel sigue siendo el rey en el usado. El 52% de los coches de segunda mano vendidos en España monta un motor diésel, mientras que la gasolina representa el 45%. Los híbridos apenas llegan al 3%. Sin embargo, las cosas están cambiando poco a poco. Según los datos de Ganvam y Faconauto, las ventas de eléctricos de ocasión crecieron un 40,6% en los ocho primeros meses del año, y las de híbridos enchufables, un 48%.
Este tirón de los electrificados está relacionado con la llegada de vehículos jóvenes procedentes de flotas de empresa y de alquiler. Los usados de hasta cinco años aumentaron un 13,5% en agosto, más del doble que el mercado en su conjunto, y ya representan una de cada cuatro operaciones. Aun así, los coches de más de 15 años siguen concentrando más del 40% de las ventas, lo que evidencia el enorme envejecimiento del parque. Las patronales reclaman un plan de renovación que acelere la sustitución de los vehículos más antiguos, algo que consideran fundamental para mejorar la calidad del mercado.
Antes de comprar, ojo al historial

Con coches tan veteranos, conocer el pasado del vehículo se vuelve imprescindible. El 45% de los modelos más vendidos tiene daños previos y la media de propietarios es de casi tres. No es motivo para descartar la compra, pero sí para pedir un informe detallado y comprobar el kilometraje, las reparaciones y la documentación. Los coches importados, que representan el 6% de las ventas, acumulan una media de 223.760 kilómetros y un 49% de unidades con daños. Si se decide comprar un coche a particular o concesionario fuera de España, conviene extremar las precauciones y, a ser posible, hacer una revisión en un taller de confianza antes de cerrar el trato.
La ITV anual es otra de las grandes preocupaciones. En un coche con 15 años y casi 190.000 kilómetros, una revisión a tiempo puede ahorrar un disgusto de más de 1.500 euros. Cambiar el aceite y el filtro cuesta entre 70 y 120 euros, y un juego de escobillas no llega a 20. Pero ignorar los frenos o los neumáticos puede convertir una simple inspección en una factura descomunal. Por eso, los expertos recomiendan adelantarse y revisar luces, frenos, aceite y neumáticos antes de la cita. Circular sin la ITV en vigor o con un defecto grave supone una multa de 200 euros, así que más vale prevenir.
En definitiva, el mercado de segunda mano en España sigue siendo un refugio para quienes buscan un coche barato, pero a costa de asumir vehículos muy antiguos y con mucho desgaste. El diésel domina, los eléctricos empiezan a despuntar y la revisión del historial se ha convertido en un paso obligatorio. Con una oferta cada vez más envejecida, la decisión de compra exige más información que nunca para no llevarse un susto.
