- Asignación provisional de 670 millones de euros en seis líneas de ayudas del Plan de Recuperación para acelerar la transición energética y la electrificación.
- Fuerte impulso a la eólica marina y al almacenamiento hidroeléctrico mediante el programa Port-Eolmar y la segunda convocatoria Boralmac II.
- Refuerzo de la cadena de valor industrial renovable con 165 millones para 41 proyectos, destacando baterías y almacenamiento de energía.
- Más de 3.000 nuevos puntos de recarga y apoyo a flotas eléctricas, junto a proyectos de generación de electricidad y calor renovables.

El Gobierno ha dado un nuevo paso en su estrategia de descarbonización y electrificación de la economía con la aprobación provisional de un paquete de ayudas que suma 670 millones de euros, procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Este impulso económico se dirige a acelerar el despliegue de las energías renovables, reforzar la infraestructura eléctrica y favorecer una movilidad cada vez más limpia en todo el territorio español.
La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, anunció este bloque de medidas durante la Sesión de Escucha y Participación “Energías Renovables y Territorio”. Según explicó, se trata de seis programas de ayudas que abarcan desde la eólica marina y el almacenamiento energético hasta la cadena de valor industrial renovable y la instalación masiva de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Seis líneas de ayudas para acelerar la transición energética
El paquete aprobado de forma provisional suma 670 millones de euros, canalizados íntegramente a través del PRTR. Todas las líneas están gestionadas por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), organismo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), que será el encargado de tramitar y publicar las resoluciones en su página web.
Estas ayudas tienen como ejes principales el desarrollo de la eólica marina y otras energías del mar, el despliegue de centrales hidroeléctricas de bombeo, el refuerzo de la cadena de valor renovable, el impulso a la movilidad eléctrica y la puesta en marcha de instalaciones de generación de electricidad y calor a partir de fuentes renovables que sustituyan a equipos alimentados con combustibles fósiles.
En sus intervenciones públicas, Aagesen insistió en que la apuesta del Ejecutivo por el cambio de modelo energético “siempre ha sido firme” y subrayó que el contexto internacional vuelve a poner de relieve la necesidad de acelerar la transición energética por motivos de seguridad, competitividad y cohesión territorial. España, defendió, se encuentra en una posición ventajosa para aprovechar esta oportunidad y consolidarse como uno de los motores europeos en renovables.
La ministra recalcó además la importancia de un despliegue ordenado de los proyectos, apoyado en procesos participativos y en criterios de mínima afección ambiental, de forma que las nuevas instalaciones se ubiquen en las zonas donde resulten técnica y ambientalmente más adecuadas.
Port-Eolmar: 212 millones para puertos estratégicos de la eólica marina
Una de las piezas centrales del paquete de ayudas es el programa Port-Eolmar, orientado a adaptar y reforzar infraestructuras portuarias clave para el desarrollo de la eólica marina y otras energías del mar. En total, se propone una asignación de 212 millones de euros para seis instalaciones portuarias consideradas estratégicas.
Los puertos seleccionados de forma provisional son Gijón, Las Palmas, Tarragona, Castellón y la agrupación formada por los puertos de A Coruña y Ferrol-San Cibrao. En conjunto, estas infraestructuras deberán convertirse en bases logísticas para la construcción, montaje, puesta en marcha, reparación y mantenimiento de aerogeneradores marinos y plataformas tanto fijas como flotantes, así como de otros componentes de las renovables marinas.
Dentro de este bloque, sobresale el proyecto conjunto Golfo Ártabro-Offshore Wind, impulsado por los puertos de A Coruña y Ferrol, que concentra casi 100 millones de euros y sitúa a Galicia como uno de los polos principales en el despliegue de la eólica marina en España. El puerto de Castellón recibirá en torno a 50,8 millones para la ampliación de un muelle de costa, mientras que el puerto de Las Palmas contará con 30 millones para ampliar el muelle Juan Sebastián Elcano. Tarragona dispondrá de 24 millones para la ampliación del muelle Baleares (fase II) y Gijón de unos 7,2 millones para el acondicionamiento integral de muelles y explanadas logísticas.
Para acceder a estas ayudas, cada puerto deberá presentar un proyecto industrial asociado al desarrollo de la cadena de valor de las renovables marinas, comprometiendo una inversión privada comparable o superior a la subvención pública recibida y con una vigencia mínima de diez años. Estos proyectos serán promovidos por operadores privados que obtendrán los correspondientes títulos concesionales en procedimientos sometidos a concurrencia.
El diseño técnico de las actuaciones exige requisitos mínimos de línea de atraque, calado y superficie de explanada, de modo que los puertos puedan manejar buques de gran tamaño y equipos de elevadas dimensiones. El objetivo es asegurar que, además de atender las necesidades de los futuros parques en aguas españolas, estas bases logísticas puedan llegar a dar servicio a instalaciones de otros mercados europeos.
Almacenamiento con bombeo reversible: Boralmac II sube hasta 165 millones
Otra línea destacada es la segunda convocatoria de incentivos a proyectos de almacenamiento energético mediante centrales hidroeléctricas de bombeo reversible, conocida como Boralmac II. Ante la elevada demanda de ayudas, el Gobierno ha decidido ampliar su presupuesto en 75 millones de euros, hasta alcanzar una dotación total de 165 millones.
En esta convocatoria resultan beneficiados de forma provisional siete proyectos, repartidos en varias comunidades autónomas: dos en Galicia, dos en el Principado de Asturias y uno en Andalucía, Extremadura y Cataluña, respectivamente. Estas iniciativas suman nueva capacidad de bombeo y turbinación y permiten almacenar grandes volúmenes de energía en forma de agua embalsada, lo que refuerza la flexibilidad del sistema eléctrico.
Entre las actuaciones gallegas figura un proyecto en la provincia de A Coruña, con potencias de bombeo y turbinación en torno a 440 MW y una capacidad de almacenamiento de más de 3.500 MWh, respaldado por una ayuda superior a los 30 millones de euros. En la provincia de Lugo destaca otra iniciativa de unos 215 MW de potencia que recibe una subvención cercana a los 48 millones. En Andalucía, el proyecto en Granada ronda los 357 MW de potencia y casi 3.000 MWh de almacenamiento, con alrededor de 23 millones de apoyo.
También se incluyen proyectos en Cáceres (Extremadura) y en la provincia de Barcelona, además de dos emplazamientos asturianos que refuerzan el papel del noroeste peninsular como zona clave para el almacenamiento hidráulico. Con estas actuaciones, Boralmac II da continuidad a la primera convocatoria, dotada con 100 millones de euros y adjudicada a cuatro proyectos que suman más de 2 GW de nueva potencia de almacenamiento hidráulico.
Este tipo de instalaciones se consideran esenciales para integrar mayor volumen de renovables en el sistema, ya que permiten guardar energía en los momentos de alta producción eólica o solar y liberarla cuando la demanda es más elevada o la generación disminuye, contribuyendo a mejorar la seguridad de suministro y a estabilizar los precios mayoristas de la electricidad.
Cadena de valor renovable: 165 millones para 41 proyectos industriales
El Gobierno refuerza asimismo la cadena de valor industrial asociada a tecnologías limpias mediante una segunda convocatoria de ayudas específica, que moviliza 165 millones de euros. En esta línea se han seleccionado provisionalmente 41 proyectos distribuidos en 12 comunidades autónomas, con especial protagonismo del País Vasco, que aglutina 17 de ellos.
Las iniciativas beneficiarias se agrupan en varias categorías tecnológicas. Destacan, por volumen y relevancia, los proyectos vinculados a baterías y almacenamiento de energía, con un total de 11 actuaciones. Les siguen los relacionados con tecnologías asociadas a la red eléctrica (10 proyectos), las soluciones para eólica y renovables marinas (7), el hidrógeno renovable (5) y la energía solar (4).
Estas ayudas permiten respaldar tanto la ampliación de plantas existentes como la construcción de nuevas instalaciones industriales. Uno de los proyectos más significativos se localiza en Navarra, donde la empresa Hithium ha recibido una propuesta de ayuda de 81 millones de euros para implantar una megafactoría de baterías y sistemas de almacenamiento, la primera de la compañía en la Unión Europea y una de las principales apuestas industriales de la comunidad foral.
El proyecto de Hithium en Navarra prevé una inversión cercana a los 400 millones de euros y la creación de varios centenares de empleos, con la posibilidad de alcanzar hasta 1.000 puestos de trabajo en fases posteriores. La futura planta se enmarca en la estrategia de reforzar la autonomía industrial europea en tecnologías clave para la transición energética y de consolidar a Navarra como polo de referencia en almacenamiento energético.
Junto a este gran proyecto, la segunda convocatoria de la cadena de valor renovable incluye otras actuaciones como el desarrollo de tecnologías de red eléctrica avanzadas en Vitoria por parte de NewIndustry Investa, o iniciativas en eólica terrestre y marina, hidrógeno y solar en distintos puntos del país. En conjunto, estas inversiones buscan posicionar a la industria española como proveedor relevante de componentes y soluciones para el mercado europeo de energías limpias.
Movilidad eléctrica: más de 3.000 puntos de recarga y apoyo a flotas
Otra parte sustancial de los 670 millones se orienta a impulsar la movilidad eléctrica a través de dos programas específicos: Moves Corredores y Moves Flotas Plus. En total, se destinan más de 100 millones de euros a estas iniciativas, con el objetivo de extender la infraestructura de recarga y acelerar la renovación de vehículos.
El programa Moves Corredores concentra más de 97 millones de euros para financiar 337 proyectos que contemplan la instalación de 2.880 puntos de recarga en las principales vías de comunicación del país. Se trata de reforzar los corredores de larga distancia y garantizar que los usuarios de vehículos eléctricos puedan desplazarse por carretera con mayor facilidad y seguridad, reduciendo la llamada “ansiedad de autonomía”.
Por su parte, el programa Moves Flotas Plus reserva casi 8 millones de euros para 20 empresas que prevén la adquisición de más de 3.700 vehículos eléctricos y la puesta en marcha de cerca de 300 puntos de recarga adicionales. Estas ayudas buscan acelerar la electrificación de flotas corporativas y de servicios, un segmento con alto potencial de reducción de emisiones en entornos urbanos y periurbanos.
En conjunto, estas dos líneas suponen la creación de más de 3.000 nuevos puntos de recarga en todo el territorio, tanto en corredores interurbanos como en instalaciones privadas empresariales, y contribuyen a consolidar la red de recarga como una pieza esencial del proceso de electrificación del transporte.
Renocogen y otros proyectos de generación renovable
La última de las líneas que completan los 670 millones de euros es el programa Renocogen, dirigido a instalaciones de producción de electricidad y calor a partir de energías renovables en sustitución de equipos que funcionan con combustibles fósiles. En este caso, el Gobierno propone una asignación de 21 millones de euros para 12 proyectos distribuidos por distintas comunidades autónomas.
Los proyectos se localizan en Navarra (3), País Vasco (2), Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Aragón y Cantabria, con una iniciativa en cada una de estas últimas regiones. El objetivo es promover soluciones térmicas y eléctricas renovables en sectores industriales y de servicios que todavía dependen en buena medida de gasóleo, gas u otros combustibles convencionales.
Al impulsar estas actuaciones, el programa Renocogen persigue una reducción directa de emisiones en procesos de generación de calor y electricidad de proximidad, al tiempo que contribuye a disminuir la exposición a la volatilidad de los mercados internacionales de combustibles fósiles.
En paralelo, el conjunto de ayudas articulado a través del IDAE se integra en una estrategia más amplia del PRTR, que combina inversiones en infraestructuras, industria y movilidad con reformas regulatorias destinadas a facilitar el despliegue de proyectos renovables y de eficiencia energética en toda España.
Con esta resolución provisional de seis programas de apoyo, el Ejecutivo refuerza de manera simultánea la electrificación de la demanda, el despliegue de renovables, el almacenamiento y la industria asociada, apoyándose en puertos estratégicos para la eólica marina, grandes proyectos de bombeo hidroeléctrico, megafactorías de baterías y miles de nuevos puntos de recarga. El paquete de 670 millones sitúa a España en una senda de mayor autonomía energética y consolida su papel como uno de los referentes europeos en la transición hacia un sistema eléctrico más limpio, flexible y competitivo.
