- El Cupra Raval Endurance supera al Mini Aceman SE en aceleración, frenada y eficiencia energética.
- El maletero del Raval (441 litros) casi duplica al del Aceman (300 litros), y su capacidad de remolque es mayor.
- Ambos superan los 200 CV y miden unos cuatro metros, pero el Cupra pesa 227 kilos menos.
- En la prueba de AUTO BILD, el Raval obtuvo un 8,5 frente al 8 del Aceman, con mejor relación precio-prestaciones.

En el segmento de los eléctricos urbanos con aspiraciones deportivas, la batalla está servida. El Cupra Raval Endurance y el Mini Aceman SE llegan con propuestas muy diferentes, pero con un mismo objetivo: conquistar a quienes buscan diversión al volante sin renunciar a la practicidad. A simple vista, el español parece más compacto y agresivo, mientras que el Mini transmite una imagen más alargada y luminosa. Sin embargo, las diferencias reales de tamaño son mínimas: el Aceman es tres centímetros más largo, pero también más estrecho, y ambos comparten la misma altura de techo (1.514 mm).
Con potencias que superan los 200 CV, estos dos rivales se colocan en un punto intermedio entre el utilitario clásico y el SUV. Sus distancias entre ejes apenas varían en siete milímetros, por lo que el espacio interior resulta muy parejo. No obstante, el precio juega a favor del Cupra, que se ofrece más barato que el Mini, posicionándose como una de las mejores opciones de coches eléctricos baratos. En la prueba realizada por AUTO BILD, el Raval Endurance se impuso con una nota de 8,5 frente al 8 del Aceman. Analizamos en detalle todos los apartados que decantan la balanza.
Diseño y habitáculo: pantallas y espacio
El habitáculo del Raval apuesta por dos grandes pantallas y una mínima cantidad de botones físicos, siguiendo la tendencia actual. La calidad de fabricación es muy buena, con materiales que transmiten solidez. El Mini, por su parte, tiene una calidad comparable, pero prescinde de la instrumentación dedicada para el conductor: toda la información se concentra en su característica pantalla táctil redonda del centro. Eso sí, ofrece más botones físicos que el español para manejar las funciones principales.
En las plazas traseras, ninguno de los dos es un prodigio de espacio. El Raval, con los asientos baquet deportivos (opcionales) bien sujetando el cuerpo, deja un espacio justo para las rodillas de los pasajeros más altos. El Aceman cumple para trayectos cortos, pero tampoco destaca. La gran diferencia está en el maletero: el Cupra ofrece 441 litros ampliables a 1.240, mientras que el Mini se queda en 300 litros y un máximo de 1.005. Además, la capacidad de remolque del Raval es de 1.200 kilos, frente a los 750 del Aceman, una ventaja nada desdeñable.
Comportamiento: el Cupra manda en las sensaciones
En carretera, la diferencia de personalidad se hace evidente. El Aceman SE entrega 218 CV, pero no logra despegarse del Raval Endurance, que anuncia 211 CV. En las aceleraciones hasta 130 km/h, el Cupra siempre sale ligeramente ganador; solo en el tramo final hasta 160 km/h el Mini consigue adelantarlo, ya que alcanza 170 km/h mientras que el español está limitado electrónicamente a 160. La frenada también favorece al Raval: detiene desde 100 km/h en 34 metros en frío, y en caliente se queda en 35,1 metros. El Aceman necesita 35,6 metros en el primer intento y una media de 36,2 en caliente.
Pero lo más importante es la impresión subjetiva. El Cupra transmite una sensación más viva y comunicativa, con una dirección precisa que informa bien de lo que ocurre bajo los neumáticos. Su menor peso (227 kilos menos que el Mini) le permite salir de las curvas con más aplomo y mantener un comportamiento neutro durante más tiempo. El Aceman, pese a su fama de kart, tiende al subviraje y permite ciertos deslizamientos en curvas cerradas, pero sin la misma chispa. Su modo de conducción llamado ‘Kart’ no termina de ofrecer lo que promete.
El confort es otro campo de batalla. El Raval tiene un tarado firme que transmite las juntas transversales con claridad, pero es coherente con su carácter deportivo y resulta cómodo en carreteras bien asfaltadas. El Aceman es algo más suave, pero su amortiguación parece falta de ajuste: en ondulaciones y parches del firme genera movimientos que lo hacen parecer nervioso. En conjunto, ninguno de los dos es un sedán de lujo, pero ambos mantienen un nivel de confort aceptable para su tamaño.
Consumo y autonomía: el Raval es mucho más eficiente
Aquí no hay color. En el ciclo de pruebas de AUTO BILD, que incluye un tramo a velocidad máxima, el Cupra registró un consumo medio de 13,7 kWh/100 km, alcanzando una autonomía real de 403 kilómetros. El Mini, con sus casi 1,8 toneladas, se fue hasta los 18,1 kWh/100 km y solo pudo recorrer 321 kilómetros antes de necesitar carga. Esta diferencia es notable si analizamos la realidad de la autonomía en los coches eléctricos. La diferencia es enorme, sobre todo teniendo en cuenta que las capacidades de batería son similares.
Además, el Raval carga más rápido: admite hasta 105 kW de potencia máxima, mientras que el Aceman se queda en 95 kW. Así, en una recarga del 10 al 80 %, el Cupra tarda 24 minutos y el Mini 31. Siete minutos de diferencia que, sumados a la mayor autonomía, hacen que el español sea claramente más práctico para viajar.
En definitiva, este duelo deja claro que el Cupra Raval Endurance es la opción más completa para quienes buscan un eléctrico pequeño y deportivo sin renunciar a la funcionalidad. Ofrece mejor comportamiento, más espacio de carga, mayor eficiencia y un precio más ajustado. El Mini Aceman SE, por su parte, tiene ese encanto característico de la marca británica y un interior más original, pero se queda atrás en los números que importan. Para el usuario medio en España o Europa, la balanza se inclina claramente del lado español.



