- El BYD Dolphin Surf crecerá hasta los 4,20 metros y estrenará un interior completamente rediseñado con una pantalla central de mayor tamaño.
- El BYD Dolphin G se convierte en el híbrido enchufable más barato de España, con un precio financiado de 16.320 euros y etiqueta Cero.
- Ambos modelos refuerzan la ofensiva de BYD en el segmento de los utilitarios, con más espacio, tecnología y autonomía.

BYD no se detiene. La marca china está viviendo uno de sus momentos más dulces en Europa, y para mantener el ritmo ha puesto en marcha una doble estrategia que pasa por renovar a fondo su utilitario eléctrico y por lanzar un híbrido enchufable que quiere revolucionar el segmento de los coches baratos. Hablamos del BYD Dolphin Surf, que en China se conoce como Seagull, y del BYD Dolphin G, un PHEV pensado específicamente para nuestro mercado.
Ambos modelos comparten filosofía: ofrecer mucha tecnología a un precio contenido. Pero cada uno ataca un flanco distinto. Mientras el Dolphin Surf busca convertirse en el eléctrico urbano de referencia con una profunda actualización, el Dolphin G quiere arrebatarle el trono al Dacia Sandero como el coche más vendido de España. Y, a juzgar por los datos, no van de farol.
El BYD Dolphin Surf crece y se moderniza
La próxima generación del Dolphin Surf, que en China responde al nombre de Seagull, llega con cambios que van mucho más allá de un lavado de cara. Según las filtraciones del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China, el modelo pasará a medir 4,20 metros de longitud, con una batalla que crece hasta los 2,65 metros. Son 150 milímetros más de distancia entre ejes, lo que se traduce en más espacio para los pasajeros y una postura de conducción más cómoda.
El interior también se ha rediseñado por completo. Las primeras imágenes filtradas muestran un salpicadero mucho más limpio, con una pantalla central de mayor tamaño que absorbe todo el protagonismo. Desaparece el cuadro de instrumentos independiente, una decisión atrevida que convierte a este modelo en el primer BYD que prescinde de él. La consola central, por su parte, adopta un diseño de dos niveles que mejora la capacidad de almacenamiento.

Más potencia y más autonomía
El nuevo Dolphin Surf no solo crece en tamaño. También lo hace en prestaciones. El motor eléctrico pasará a desarrollar 95 kW (127 CV), lo que supone un incremento de 54 CV respecto a la versión actual. Esta mayor potencia se combina con baterías LFP de 30 y 38,8 kWh, que en el ciclo de homologación chino permitirán recorrer hasta 305 y 405 kilómetros, respectivamente.
Para el mercado europeo, estas cifras podrían traducirse en una autonomía WLTP de hasta 344 kilómetros en la versión de acceso, frente a los 310 actuales. Y no se descarta una variante con más de 500 kilómetros de alcance en China, que en Europa podría superar los 425 kilómetros. Todo ello manteniendo la plataforma de 400 voltios, aunque sin la tecnología de carga rápida de la marca.
El crecimiento del modelo también tiene consecuencias en el peso, que oscilará entre los 1.180 y los 1.255 kilos, y en los neumáticos, que pasarán a ser 205/60 R16 en todas las versiones. Son cambios que acercan al Dolphin Surf al segmento de los utilitarios convencionales, dejando atrás su condición de pequeño urbano.
El BYD Dolphin G, el PHEV más barato de España
Mientras el Dolphin Surf se prepara para su renovación, el Dolphin G ya está en el mercado español con una misión muy clara: convertirse en el híbrido enchufable más asequible. Y lo ha conseguido. Su precio financiado es de 16.320 euros, una cifra que incluye todas las ayudas públicas y los descuentos de la marca. Al contado, el precio sube hasta los 21.725 euros.
Esta tarifa lo sitúa a solo 570 euros del Dacia Sandero Stepway ECO-G 120, el coche más vendido de España. Pero el Dolphin G ofrece mucho más que el rumano: 178 CV de potencia, etiqueta Cero y un maletero de 425 litros, frente a los 120 CV, la etiqueta ECO y los 328 litros del Sandero. La comparativa es contundente, y más si se tiene en cuenta que el BYD incluye un equipamiento muy superior.

Una mecánica pensada para el día a día
El Dolphin G utiliza la tecnología DM 5.0 de BYD, que combina un motor de gasolina 1.5 atmosférico de 95 CV con un motor eléctrico de 163 CV. La potencia combinada varía según la versión: 176 CV para la de acceso y 212 CV para la más exclusiva. En ambos casos, las prestaciones son idénticas: 0 a 100 km/h en 8,3 segundos y 180 km/h de velocidad máxima.
La batería también cambia según la versión. La de acceso tiene 7,4 kWh y ofrece 40 kilómetros de autonomía eléctrica, mientras que la superior cuenta con 18,3 kWh y alcanza los 105 kilómetros sin emisiones. En modo híbrido, el consumo oficial se sitúa entre 1,4 y 2,6 litros cada 100 kilómetros, aunque en condiciones reales puede subir hasta los 4 litros. La autonomía total supera los 1.000 kilómetros en ambos casos.
En marcha, el Dolphin G se muestra como un coche firme y bien plantado, con una suspensión más rígida que la de otros BYD y una dirección con menos asistencia. No es incómodo, pero sí más capaz en curvas. Las transiciones entre el motor eléctrico y el de gasolina son imperceptibles, y el modo híbrido se activa automáticamente cuando la batería llega al 20%.
La batalla por el mercado español
El Dolphin G ya ha comenzado a dar guerra. En julio, su primer mes completo de ventas, se matriculó 319 unidades, lo que lo convierte en el décimo híbrido enchufable más vendido de España. No es un mal comienzo, pero la marca quiere más. Su objetivo es colarse en el top 5 de los PHEV, superando incluso a sus propios hermanos, el Atto 2 y el Seal U.
La estrategia de precios es clave. Con la financiación de la marca, el Dolphin G se queda a un paso del Sandero, pero ofrece etiqueta Cero, más potencia y un interior mucho más tecnológico. Para quien pague al contado, la diferencia es mayor, pero sigue siendo una opción muy interesante frente a los híbridos convencionales como el Toyota Yaris o el MG3 Hybrid.
El futuro de la gama Dolphin
Con el Dolphin Surf renovado y el Dolphin G ya a la venta, BYD tiene una oferta muy completa en el segmento de los utilitarios. El primero cubre la parte eléctrica, con un modelo que crece en tamaño y prestaciones para competir con los compactos tradicionales. El segundo, la parte híbrida enchufable, con un precio imbatible y una etiqueta Cero que abre muchas puertas en las ciudades.
Ambos modelos se producirán en la planta de BYD en Hungría, lo que les permitirá evitar aranceles y ofrecer precios más competitivos. La batería, por su parte, cuenta con una garantía de ocho años o 250.000 kilómetros, con una degradación máxima del 30%. Son argumentos de peso para un comprador que busca un coche práctico, tecnológico y asequible.
La competencia en este segmento es feroz, con rivales como el Geely EX2 o el Leapmotor B03X pisando los talones. Pero BYD tiene una ventaja: una gama muy amplia que cubre todas las necesidades, desde el urbano más pequeño hasta el SUV familiar. Y con precios que, en muchos casos, dejan en evidencia a los fabricantes tradicionales.
En definitiva, BYD ha encontrado la fórmula para conquistar el mercado europeo: ofrecer mucha tecnología a un precio contenido. El Dolphin Surf y el Dolphin G son la prueba de que la marca china no se conforma con ser una alternativa, sino que quiere ser la primera opción. Y, a juzgar por los datos, va por buen camino.

