- Nueva arquitectura mecánica con motores V6 TDI microhíbridos y tracción quattro optimizada.
- Habitáculo digital avanzado con triple pantalla OLED y puertas de apertura automática.
- Configuración versátil de hasta siete plazas con dimensiones optimizadas para el espacio interior.
- Sistemas de iluminación Matrix LED y OLED con funciones de proyección activa en el suelo.

La familia de los cuatro aros ha decidido dar un golpe sobre la mesa con la llegada de la tercera generación de su SUV más emblemático. Tras tres intensos años de desarrollo, el equipo liderado por el diseñador Ramón Sellers ha logrado crear una máquina que, aunque a primera vista parezca una evolución natural, esconde una plataforma totalmente nueva y un enfoque mucho más orientado al espíritu todocamino.
Este gigante alemán no llega solo, ya que ahora comparte jerarquía con el nuevo Q9, el buque insignia de la marca. Sin embargo, lejos de quedar en segundo plano, el Q7 se posiciona como la opción ideal para quienes buscan un equilibrio perfecto entre lujo, funcionalidad diaria y una capacidad de carga envidiable, sin llegar a las dimensiones extremas de su hermano mayor.
Un diseño con más garra y tecnología lumínica
Si nos fijamos en el exterior, el coche ha ganado una presencia mucho más robusta. La parrilla Singleframe ahora es más horizontal e iluminada, flanqueada por unos faros Digital Matrix LED que parecen sacados de una película de ciencia ficción. Estos faros no solo alumbran, sino que proyectan alertas y señales directamente sobre el asfalto, incluyendo intermitentes dinámicos en el suelo para que los peatones, que suelen ir absortos con el móvil, sepan exactamente qué está haciendo el vehículo.
En cuanto a sus medidas, el SUV se mueve en torno a los 5,05 metros de largo, habiendo ganado anchura para mejorar la habitabilidad. Un detalle que llama la atención es la posibilidad de montar llantas de hasta 23 pulgadas, algo inédito hasta ahora en este modelo. Además, la parte trasera estrena pilotos OLED de tercera generación que permiten personalizar la firma lumínica y avisar a otros conductores sobre posibles peligros en la carretera.
Interior: un salón rodante con puertas automáticas
Al entrar en el habitáculo, la sensación es la de estar en un salón de lujo. Lo más disruptivo es, sin duda, el sistema de puertas de apertura y cierre automáticos, un extra costoso pero que aporta un toque de exclusividad total. El espacio interior se ha optimizado gracias a una batalla de casi tres metros, permitiendo configurar el coche con cinco, seis o siete plazas. En la versión de cinco asientos, el maletero es una bestialidad, alcanzando los 670 litros de capacidad básicos, aunque puede expandirse hasta los 2.075 litros si abatimos la segunda fila.
La digitalización es el núcleo del nuevo Q7. El conductor se encuentra con el MMI panoramic display, una superficie curva que agrupa el cuadro de instrumentos, la pantalla multimedia y una tercera pantalla exclusiva para el copiloto con modo de privacidad. Todo esto corre bajo el sistema Android Automotive de Google. Para rematar la experiencia, el equipo de audio Bang & Olufsen con 22 altavoces convierte cualquier viaje en un concierto privado.
Mecánica eficiente y dinámica de conducción
Bajo el capó, Audi ha apostado inicialmente por la fiabilidad del diésel con dos motores V6 TDI de 3.0 litros. El de entrada ofrece 245 CV, mientras que la versión más potente llega a los 299 caballos y 630 Nm de par. Ambos cuentan con la tecnología MHEV plus, un sistema de microhibridación de 48 voltios que incluye un generador integrado y un compresor eléctrico para eliminar el lag del turbo, logrando que el motor responda al instante.
La tracción quattro permanente ha sido refinada con un nuevo diferencial Torsen que reduce la zona muerta, haciendo que el coche se sienta mucho más ágil en curvas. Además, se puede equipar con una suspensión neumática adaptativa y dirección a las cuatro ruedas, lo que hace que esta mole de más de cinco metros maniobre con una soltura sorprendente en entornos urbanos o garajes estrechos.
Seguridad y asistencias de vanguardia

El despliegue tecnológico no se queda en el ocio. El nuevo Q7 incorpora ADAS avanzadas, como la capacidad de detener el vehículo de forma autónoma si detecta que el conductor no responde a los estímulos, realizando además una llamada automática a emergencias. También destaca su sistema de aparcamiento memorizado, que permite al coche repetir rutas de hasta 200 metros o deshacer el camino marcha atrás con total precisión.
El techo solar es otro punto fuerte: un panel de cristal líquido dividido en nueve secciones que pueden oscurecerse de forma independiente. Esto evita que el interior se convierta en un horno durante el verano y elimina la necesidad de cortinillas tradicionales, ganando así más espacio libre para la cabeza de los pasajeros.
Gama y precios en el mercado español
La oferta se estructura en tres acabados: Advanced, S line y Black line. Los precios arrancan en los 95.300 euros para el V6 de 245 CV y suben hasta los 115.760 euros en la configuración más equipada con el motor de 299 CV. Aunque el precio sea elevado, el equipamiento de serie es generoso, incluyendo desde el cuadro digital y el climatizador bizona hasta el sistema de mantenimiento de carril y sensores perimetrales.
Este SUV representa la culminación de la ingeniería de Audi para el segmento familiar, combinando una eficiencia diésel incuestionable con una digitalización extrema. Es un coche que ha sabido madurar sus líneas para ser más elegante y menos desproporcionado, ofreciendo una versatilidad interior que lo hace capaz de transportar a toda la familia con un confort absoluto mientras presume de una tecnología de iluminación y seguridad que lo sitúa a la vanguardia de su categoría.
